, el primer español que accedió en Pekín a la hermética Ciudad Prohibida de los emperadores chinos.

Hace 400 años murió en Macao el misionero Diego de Pantoja , el primer español que accedió en Pekín a la hermética Ciudad Prohibida de los emperadores chinos. Considerado el padre de la sinología, fue el gran precursor de las relaciones culturales entre el mundo en español y China, y propició la difusión del conocimiento entre ambas partes. Con este motivo se presenta el Año Diego de Pantoja, en homenaje a aquel jesuita madrileño (Valdemoro, 1571-Macao, 1618) que estableció un puente intercultural hispano-chino.
Diego de Pantoja entró en la corte china en 1601 , reinando el emperador Wang Li, de la dinastía Ming, y vivió 21 años en aquel país. En su recuerdo se ha puesto en marcha un programa de actividades que incluirá conferencias, conciertos, mesas redondas, ediciones y traducciones de libros…, tanto en España como en China.
La sede del Instituto Cervantes acogió este mediodía el lanzamiento del Año Diego de Pantoja, organizado por el propio Cervantes (que cuenta con un gran centro en Pekín y una biblioteca en Shanghái), la embajada de España, Casa Asia y el Instituto Confucio, entre otras instituciones.
El director del Instituto destacó el «papel clave» que desempeñó una «figura histórica » como Diego de Pantoja. Para Juan Manuel Bonet, esta es una ocasión única para reflexionar sobre las relaciones entre España y China, que es, puntualizó, un «país fundamental» para el Cervantes.
El secretario de Estado de Cooperación Internacional para Iberoamérica y el Caribe aconsejó «seguir la estela» del jesuita español y buscar, como él, la fusión entre diferentes culturas. Fernando García Casas abogó por reforzar el entendimiento con China y «seguir siendo socios, amigos y aliados» de un país que es el tercer proveedor de España y que nos envía más de 600.000 turistas anuales.
El embajador chino en España resumió la azarosa experiencia de Diego de Pantoja en su país, donde residió durante cuatro lustros, si bien murió en Macao, adonde se había exiliado poco antes por persecución religiosa. Cuando se cumplen 45 años de relaciones diplomáticas Madrid-Pekín, Lyu Fan elogió la influencia del estudioso español, quien fue capaz de superar la barrera entre dos mundos hasta entonces mutuamente desconocidos.
También participaron en la presentación el director de Casa Asia, David Navarro; la directora del Instituto Confucio en Madrid, Gladys Nieto; el alcalde de Valdemoro (Madrid, su localidad natal), Serafín Faraldos, y el vicedecano de la Facultad de Geografía e Historia de la Universidad Complutense y vicepresidente de la Asociación Española de Estudios del Pacífico, Miguel Luque.
A continuación mantuvieron un debate Ye Nong, profesor de la Universidad de Jinan; Ignacio Ramos, profesor de The Beijing Center for Chinese Studies, e Inmaculada González Puy, directora del Instituto Cervantes de Pekín.


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